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Seguramente te has roto la cabeza pensando por qué sólo hay unos
cuantos que les va muy bien en la escuela y por pura casualidad tú
eres de los que nada más no da una.
Se supone que estudias, contestas el examen y a la hora de que el
profe da el resultado, tú simplemente no lo comprendes: estás
suspenso ¡¡¿¿Qué hiciste para merecerlo??!!
Pero ¿qué crees?, ahora que empiezan las clases es la
oportunidad para borrar todo tu escabroso pasado. Porque
descubrimos que un buen examen siempre comienza con unos buenos
apuntes y aquí te diremos cómo hacerlos. ¿Listo? Practica y
toma nota:
1. No eres secretaria
Se trata de una clase, no de un dictado. Se supone que tienes que
apuntar sólo lo más sobresaliente, NO TODO LO QUE DICE EL
PROFESOR.
2. Saca las antenas
Al escuchar al profesor necesitas seleccionar la información que
te parece importante, organizarla en tu mente y anotarla.
3. Para la oreja
El gran secreto de los buenos apuntes es saber escuchar, primero
para no perder el hilo de la clase; segundo para que la entiendas
y tercero para que captes las expresiones como “lo que
significa”, “concluyendo”, “para aclararlo” o cualquier
otra frase que indique RESUMEN.
4. Imprime tu estilo
Las explicaciones del profesor escríbelas con tus propias
palabras. Así, incluso puedes ir notando cuáles son tus dudas y
lo que no has comprendido bien.
5. Herramienta de oro: abreviaturas
Para poder escribir más y rápido lo mejor es usar abreviaturas.
Hay unas que son típicas porque usan signos matemáticos como
por: x; menos: -; más +. Existen otras que son muy comunes como
ejemplo: ej.; general: gral.; que: q. Sin embargo, puedes inventar
tus propias abreviaturas sobre todo cuando en una clase se repite
una palabra varias veces. OJO: no abrevies todo porque luego no
podrás descifrarlas y asegúrate de no olvidar lo que una
abreviatura inventada significa para ti.
6. O-r-d-e-n
Para hacer más fácil el estudio lo mejor es tener ordenados los
apuntes y no es tan difícil. Basta con que anotes la fecha de
cada clase, marques los temas y títulos, y separes las ideas en
diversos párrafos.
7. No te atrases
Cuando no logres escribir todo lo que te interesaba, deja un buen
espacio para que terminando la clase completes tu apunte. Nunca
dejes apuntes incompletos. Para poder estudiar bien no hay nada
mejor como estar al corriente.
8. Salvación para la amnesia
Los apuntes refrescan la memoria porque hacen que recuerdes lo
visto durante la clase. Además, a la hora de estudiar puedes
leerlos cuantas veces quieras y sirven como un buen repaso antes
del examen.
9. Deja ya las patas de araña
Tus apuntes nunca serán buenos si escribes como si supieras chino
o japonés. Trata de hacer la letra clara y legible, el único que
notará las ventajas serán tú cuando no tengas que gastar en
copias y copias de los apuntes de tus amigos. Además, tus ojos te
lo agradecerán.
10. Tu arma ultra-secreta
Lo más importante para poder tomar buenos apuntes, es que NO
FALTES A TUS CLASES
Sí, todos lo padecemos: tomar apuntes no es lo más divertido del
mundo, pero es una de las fórmulas más eficaces para que te
vuelvas el consentido del profesor por hacer tan buenos exámenes,
y de tus compañeros para poderle sacar copias y copias a tus
apuntes.
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