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| Olvídate
de las dietas y el ejercicio y descubre cómo bajar de peso
comiendo. |
La
mayoría de los casos de obesidad se debe a una pésima alimentación.
En la escuela es más fácil comer unas papas fritas que una
ensalada. Lo mismo sucede en la casa, aunque es menos probable.
Comer una hamburguesa, cenar un hot dog, ir por unos tacos, es más
atractivo que una sopita de papa con poro.
Sin embargo, esto tiene sus consecuencias. Además del aumento de
peso, las complicaciones en tu salud son algo que debes tomar en
cuenta antes de abusar de la deliciosa comida chatarra, a la que
es muy fácil acostumbrarse.
Claro, ahora gozas de una salud de hierro, te desvelas y eres
indestructible, aunque tu dieta se base en coca-colas y frituras
varias. La barriga está empezando a pasarte factura y pronto
empezarán la gastritis, la acidez y la presión alta.
Muchos alimentos pueden ayudarte a controlar tu peso y prevenir
problemas de salud en el futuro.
Frutas
Obvio, ¿no? Además de cubrir sin remordimientos la cuota de azúcar
que el cuerpo necesita, las frutas son excelentes desoxidantes,
los mejores aliados en los procesos cerebrales.
Cítricos como el limón ayudan al control de peso y a digerir los
alimentos grasos. Las cerezas son laxantes y diuréticas, o sea
que favorecen la desintoxicación. El kiwi, por ejemplo, tiene un
alto contenido en vitamina C y muy pocas calorías.
Pescado
También es lógico. Se trata de un alimento con un alto contenido
de agua, lo que promueve la liberación de las toxinas y, por si
fuera poco, es generoso en ácidos omega 3, que proveen al
organismo de grasas no saturadas. Lo mejor, claro, es comerlo
asado o al vapor.
Leguminosas
Alubia, lenteja, garbanzo… son altas en fibra y tienen un nivel
mínimo de grasas. Además, por su composición química dan al
cuerpo la sensación de estar satisfecho y, por lo tanto, comes
menos.
Aceite de oliva
Aunque sea un aceite, el de oliva facilita la movilización de
grasas en el organismo y la reducción de peso.
Verduras
La estrella del menú. Como las leguminosas, ayudan a sentirse
satisfecho a la hora de comer.
Las zanahorias, por ejemplo, combaten problemas digestivos, la
calabaza tiene propiedades laxantes y el ajo reduce la grasa y el
colesterol. Todas las verduras verdes, como el brócoli, son
extraordinarios desoxidantes. |
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