|
| No.
Aquí no estamos hablando de enamorarse, sino de cómo evitar
lesiones cardiacas cuando corres. ¡Evita el flechazo! |
Seguro
lo viste en la tele. Un jugador de fútbol, en pleno juego cae al
terreno víctima de un paro cardíaco. La gran pregunta es cómo
un deportista puede sufrir afecciones del corazón.
Hay muchas razones: hereditarias, enfermedades cardiovasculares no
detectadas a tiempo, estrés, hábitos alimenticios, cigarro,
alcohol y un largo etcétera. Lo importante para evitarnos
problemas de este tipo es conocerse y ejercitarnos según nuestro
cuerpo.
En general, el ejercicio fortalece el corazón pues estimula el
crecimiento de nuevos vasos sanguíneos para suplir las fibras
musculares y finalmente cambia los músculos hacia un metabolismo
aeróbico. Sin embargo, si no estás acostumbrado a hacer deporte
puede ser riesgoso empezar de un día para otro.
Lo ideal es buscar un buen entrenador y seguir sus consejos. Pero
más allá de esto hay ciertos conocimientos mínimos que debes
tener.
1. Despacio
Corre a velocidad lenta pero constante, esto asegura que tu
frecuencia cardiaca se mantenga baja y garantiza una fuerte carga
de ejercicio aeróbico. Las carreras de entre 60 y 90 minutos a
velocidad baja aceleran los procesos regenerativos y nos ayudan a
recuperarnos más rápidamente.
2. Acelera
Luego de tres semanas, aumenta la velocidad a la que corres pero
disminuye el tiempo a 30 minutos. Esto entrena el metabolismo
glucogénico, encargado de utilizar la glucosa acumulada en
nuestros músculos y en el hígado como fuente de energía (nombre
oficial: oxidación de hidratos de carbono).
3. Uno y otro
Poco a poco, tu condición física y aguante irá en aumento.
Después de algunas semanas podrás alternar tramos de carreras rápidas
con otros de carreras lentas de diferentes longitudes y ritmos,
sin interrupción durante 30 minutos.
A causa de los diferentes ritmos que se desarrollan durante este
entrenamiento, se facilita el rápido cambio del suministro energético,
que pasa de la vía puramente aeróbica, a la mayoritariamente
anaeróbica.
Es importante que recuerdes:
1. A cada día de entrenamiento fuerte, ya sea por su volumen o
intensidad, corresponde un día de descanso o de trabajo
regenerativo para asimilar el ejercicio del día anterior.
2. La carga de entrenamiento aumentará en forma semanal las tres
primeras semanas, mientras que en la cuarta, se disminuirá para
que el organismo se recupere.
3. Evita el sobreentrenamiento
4. La base de nuestra condición física es un buen entrenamiento
cardiovascular, para lo cual es necesario que nuestro corazón
trabaje en su más amplio rango de frecuencia. La frecuencia
cardiaca de entrenamiento será inversamente proporcional a la
duración del mismo.
No olvides que lo principal es que mantengas una buena alimentación
sin exceso de grasas, pues estas son el principal enemigo de tu
corazón. |
|