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| "Lo
único que tienes que hacer es devolver este favor a otra persona
que lo necesite" |
Esa era la filosofía de la cadena de favores que proponía un niño
en una película del mismo nombre, que si no has visto, es
ampliamente recomendable.
Hacer un favor a otros, es en verdad una oportunidad para devolver
lo que tanta gente cada día hace por ti, una forma interesante de
devolver estos favores es por medio de las labores sociales.
Una labor social, no es pura filantropía, es decir no es
simplemente "ayudar a otros por lo buena persona que
soy", hacer labores sociales va mucho más allá, pues
demanda generosidad y amor por los demás, por que exige tiempo,
esfuerzo y muchas veces (las menos) también dinero, y
generalmente lo único que se recibe es una sonrisa, que es el
valor más importante.
Existen diferentes formas en que tú como persona joven puedes
contribuir a las labores sociales, una forma muy concreta y
profesional es a través de los voluntariados, que son grupos de
personas que ayudan a los más necesitados (enfermos, pobres,
gente en situación de calle, marginados, etc.) ya sea visitándolos,
haciendo donaciones, etcétera, sin embargo, lo más importante de
esta cadena de favores es ayudar a la gente a que salga de su
situación de marginación para que pueda ayudar a otros.
Ahora bien, a veces no tenemos tiempo para integrarnos a este tipo
de labores altruistas, sin embargo podemos ser parte activa de la
cadena de favores, cuando escuchamos a un amigo, compartimos
nuestra comida con algún niño que nos limpia el parabrisas,
devolvemos una sonrisa a un payasito de la esquina, colaboramos en
las labores de nuestra casa, en fin... la cadena de favores, no es
exclusiva de una situación determinada, más bien es una decisión
personal por contribuir a la mejora social y por ende personal. |
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