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| Los
libros que ya no uses pueden ser aprovechados por otros |
El último día de clase, uno sale de la escuela cargado como mula
con todos los libros que utilizó en el ciclo escolar; la mayoría
acabarán en la basura, en una caja o, en el peor de los casos, en
una fogata donde se buscará quemar todos aquellos horribles
momentos que uno pasó estudiando para los exámenes. No todos los
libros tienen que sufrir este desagradable fin, pueden destinarse
para un mejor propósito.
Existen millones de niños y jóvenes que quieren estudiar pero
que no cuentan con el dinero necesario para comprar todos los útiles
que necesitan, tú puedes ayudarlos llevando los libros que ya no
vayas a utilizar a los centros de acopio los cuales se encuentran
ubicados en diversas instituciones.
También puedes destinar los libros a las bibliotecas públicas
que haya en tu localidad o a los colegios, pues suelen tener muy
pocos debido al escaso presupuesto; gran cantidad de personas te
agradecerán que hagas esto porque, aunque existen los libros de
texto gratuitos, la información que uno puede encontrar en ellos
es muy limitada y, luego, a los estudiantes les cuesta mucho
trabajo encontrar material para poder hacer su tarea.
No tienes que regalar todos los libros, algunos puedes venderlos a
estudiantes de tu misma escuela y así tienes una manera ganar
algo de dinero que a la vez puedes destinar a comprar otros útiles
que necesites.
Si en tu escuela no existe un mercado de libros usados, tú puedes
iniciarlo, es muy fácil. Lo primero que tienes que hacer es
hablar con los directores y plantearles la idea junto con los
beneficios que puede tener, si la aceptan, es necesario que
realices una lista con los precios a los que se venderían los
libros y que establezcas un día para el evento de manera que los
padres o los estudiantes se reúnan y puedan conseguir los libros
que necesitan a un precio más bajo.
Con la organización de este evento lo más probable es que no
ganes mucho dinero, pero habrás ayudado a muchas familias para
las cuales es muy difícil poder comprar todos los libros que las
escuelas exigen.
Incluso, hay algunos libros que puedes guardar en tu casa si
tienes hermanos pequeños o dárselos a tus familiares para que
los usen sus hijos en el futuro. Así, les ahorrarás un gasto que
seguramente te agradecerán.
Ayudar no es difícil, hay muchas acciones sencillas que uno puede
realizar para mejorar la condición de vida de las personas.
Regalar los libros que uno no usa es muy sencillo y este hecho que
parece tan simple, puede ser lo que permita a un niño de bajos
recursos continuar en la escuela y recibir una preparación
adecuada que le permita llevar una vida digna en el futuro. |
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